Shaquille O’Neal, una de las leyendas más grandes de la NBA, ha hablado sin filtros sobre su pasado, pues confesó su abuso de pastillas durante su carrera profesional y las graves secuelas que hoy enfrenta en su salud.
En entrevistas recientes, incluyendo el podcast ‘Armchair Expert with Dax Shepard’ y su documental ‘Shaq’ de HBO, el exjugador explicó cómo el consumo constante de opioides y antiinflamatorios, como oxicodona e indometacina, le permitió soportar el dolor durante 19 años en la cancha, pero le dejó problemas renales significativos.
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Shaquille O’Neal y su adicción a los calmantes
El propio Shaq relató con crudeza: “Hacía las matemáticas de los niños: si la receta decía que tomara una, me tomaba tres”. Este hábito, que empezó a ocultar a su familia pero no a los médicos de sus equipos, era parte de su rutina diaria para poder jugar pese a las lesiones que lo aquejaban.
El expívot asegura que incluso cuando tomaba varias pastillas no sentía “estar colocado”, lo que lo llevó a negar su adicción frente a sus médicos, provocando discusiones intensas durante su carrera.
Entre los medicamentos que consumía, Shaq menciona:
- Opioides como la oxicodona, usados para controlar el dolor intenso.
- Antiinflamatorios como la indometacina, para lesiones y molestias musculares.
- Combinaciones de pastillas diarias que incluían analgésicos y calmantes, incluso junto con comidas, como un sándwich club y papas fritas (Armchair Expert with Dax Shepard).
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Shaquille O’Neal enfrenta problemas renales y restricciones médicas
El abuso prolongado de medicamentos dejó secuelas importantes. Shaquille O’Neal reconoce que ahora debe cuidar al máximo su consumo de pastillas, especialmente porque su función renal se ha visto afectada. Los médicos le indican que limite los calmantes al mínimo indispensable, y que su salud requiere vigilancia constante.
Además, Shaq ha compartido que su experiencia no solo fue física, sino también emocional y familiar. Creció con su madre y su padrastro militar, el Sargento, quien le inculcó disciplina y responsabilidad. Estas enseñanzas, según él, le ayudaron a manejar su carrera y sus adicciones, aunque su padre biológico tuvo problemas con la ley por adicciones y estuvo ausente durante su infancia.
Las 3 lesiones más importantes de Shaquille O’Neal en la NBA
Durante su carrera, Shaquille O’Neal enfrentó múltiples lesiones que marcaron su trayectoria y que, en muchos casos, estuvieron directamente relacionadas con su consumo de medicamentos para poder seguir jugando. Según diversos medios deportivos, entre las más destacadas se encuentran:
- Lesión en el tobillo izquierdo (2000-2001): Durante su etapa con Los Ángeles Lakers, sufrió esguinces y microfracturas que lo mantuvieron al borde de perderse partidos clave de playoffs.
- Lesión en la espalda baja (2002-2003): Dolor crónico que afectó su movilidad y fuerza, y que requirió un manejo constante con analgésicos y antiinflamatorios.
- Desgarro del tendón de Aquiles derecho (2005): Esta lesión lo mantuvo fuera de las canchas durante varias semanas y fue determinante para la transición de su carrera hacia los finales de su etapa en la NBA.
A través de su documental de HBO, Shaq también reveló que su relación con los medicamentos afectó momentos clave de su vida deportiva. Recordemos que antes de los Juegos Olímpicos de Atlanta 1996, un control antidopaje detectó sustancias que luego se atribuyeron a semillas de amapola en magdalenas, lo que le generó confusión y preocupación sobre los protocolos de la NBA.
Finalmente, Shaquille admitió que las pastillas le ayudaban a seguir jugando, pero a costa de su salud futura: “A veces no podía jugar si no me tomaba las pastillas. Lo único que hacían era enmascarar el dolor… tomaba muchos calmantes”.

