El amor es una de las herramientas más importantes para alcanzar la felicidad. Así lo defienden los mayores expertos en esta materia que han investigado durante años el impacto de las relaciones humanas sobre el bienestar personal. Todos ellos coinciden. Las relaciones cercanas y de calidad son capaces de mejorar nuestra salud tanto física como mental. De hecho, tienen un gran impacto sobre las emociones, aunque pocos se percaten de ello. El amor en todos sus contextos es capaz de marcar la diferencia. Arthur Brooks, uno de los mayores expertos sobre felicidad en el mundo, ha compartido una emotiva a íntima reflexión sobre la persona que le acompaña cada día.
El amor en la piel de Arthur Brooks
Para Arthur Brooks, la felicidad se basa en tres pilares fundamentales. La familia, la amistad y el trabajo. Tras analizar cientos de vidas, llegó a la conclusión de que el acompañamiento familiar y tener buenas relaciones entre padres e hijos es crucial para ser feliz en la vida. De hecho, muchos núcleos familiares realmente exitosos son ejemplo de ello. Lo mismo ocurre con las relaciones más cálidas entre amigos. La escucha, la comprensión y la empatía juegan un papel clave.


En el lado opuesto de la balanza se sitúan las relaciones tóxicas. La envidia y los celos no son los mejores aliados de nuestra felicidad. También el trabajo en términos de bienestar es un factor importante. Es decir, sentimos cómodos y realizados con aquello que hacemos cada día puede mejorar nuestros niveles de felicidad. Más allá de estos tres pilares fundamentales, existe un cuarto elemento que tampoco pasa desapercibido en nuestras vidas: el amor.
“Enamorarse puede ser estimulante, pero no es el secreto de la felicidad per se. El secreto de la felicidad es permanecer enamorado”, afirma Arthur Brooks en una de sus últimas publicaciones en LinkedIn. El experto ha dejado claro que esto no implica necesariamente que una pareja tenga que estar unida legalmente. Es mucho más que eso.
“Las investigaciones muestran que estar casado representa solo el 2% del bienestar subjetivo más adelante en la vida. La verdadera clave es la satisfacción de la relación, que depende de lo que los psicólogos llaman «amor de compañía”. Es decir, el amor menos basado en altibajos y más en afecto estable, comprensión mutua y compromiso”, detalla. Y esto no es todo.
“Estar arraigado en la amistad es la razón por la que el amor de compañía crea verdadera felicidad. El amor apasionado, basado en la atracción, rara vez dura más allá de la etapa de novedad. El amor de compañía, sin embargo, prospera en la familiaridad y la vida compartida. Como resumió sin rodeos un investigador en el Journal of Happiness Studies: Los beneficios del matrimonio para el bienestar son mucho mayores para aquellos que también consideran a su cónyuge como su mejor amigo. Los mejores amigos obtienen disfrute, satisfacción y significado de la compañía del otro. Sacan lo mejor del otro y se divierten juntos”, afirma a través de sus redes sociales.
Para entender mejor este asunto, el experto ha compartido una íntima anécdota sobre su experiencia. El día que conoció a su mujer, todo cambió. “Creo que he conocido a mi futura esposa”, le dijo por teléfono con solo 24 años a su padre. Su historia parece sacada de una película y es un verdadero ejemplo de amor.
“Conocí a mi mujer en un viaje de una semana a Europa. Ella vivía en España, solo habíamos tenido un par de citas y no hablábamos una sola palabra del mismo idioma. Le dije a mi divertido padre, ‘no tiene idea de que planeo casarme con ella’. Pero tenía 24 años y estaba enamorado. Nada de eso me impidió embarcarme en una aventura romántica”, cuenta en perfil emocionado.
Poco después, llegó uno de los días más importantes de su vida. “Después de un año marcado por dos visitas cortas, dejé mi trabajo en Nueva York y me mudé a Barcelona con un plan para aprender el idioma. Después de 33 años de matrimonio, puedo decir con certeza que estar casado con mi esposa, mi mejor amiga, ha sido la mayor fuente de felicidad en mi vida”, sentencia. Su historia, quizás, sea lo que muchos necesitan para dar el primer paso.

