Es importante tener un botiquín en casa porque los accidentes domésticos que requieren una atención médica inmediata, por desgracia, son comunes. Como bien sabemos, debe estar en un lugar accesible y conocido por todos los habitantes de la casa, pero fuera del alcance de los niños pequeños.
Con una caja hermética y que sea fácil de transportar es más que suficiente. Eso sí, debe permitir reaccionar rápidamente ante pequeñas lesiones como cortes, quemaduras o caídas, ayudando sobre todo a prevenir infecciones y complicaciones mayores tanto a corto como a largo plazo.
En profundidad
O lo que es lo mismo, es una herramienta clave para la seguridad familiar, que debe mantenerse bien organizado, completo y con los elementos repostados de manera periódica. Porque es algo que suele pasar desapercibido y que no todo el mundo hace en España.
De ahí que sea recomendable actualmente evitar medicamentos caducados (en mal estado o que hayan cambiado de aspecto sin prospecto, ni envase original), restos de tratamientos anteriores (estos deben emplearse solo bajo prescripción médica) o antibióticos (a menos que un médico te lo haya indicado para una enfermedad concreta).
Más detalles
Pero no solo eso: tampoco deben situarse aquí los tratamientos habituales de la familia (que tienen que guardarse en otro sitio para evitar confusiones. En caso de que haya varias personas tomando esos medicamentos de forma habitual, estas medicinas deben colocarse en sitios separados para evitar líos) o material que no funciona.
A tener en cuenta
En cambio, los medicamentos que sí debe contener el botiquín casero, según un grupo de expertos, son los siguientes:
- Analgésicos para el dolor.
- Antipiréticos para la fiebre.
- Antiinflamatorios.
- Antiácidos.
- Antihistamínicos.
- Medicamentos para frenar la diarrea.
- Medicamentos para frenar los gases.
- Suero de rehidratación oral para casos de deshidratación.
- Pomadas para quemaduras.
- Productos para picaduras de mosquitos.

