En una entrevista reciente conducida por Luis Sordo, la doctora Nieves Palacios, especialista en medicina del deporte y nutrición, abordó los pilares fundamentales para quienes buscan equilibrar ejercicio físico, dieta e hidratación. Su mensaje principal fue claro: no existen recetas universales, sino que cada persona requiere un plan individualizado según sus objetivos, nivel de entrenamiento y estado de salud.
La importancia de conocer al deportista
Palacios destacó que antes de recomendar un plan nutricional es imprescindible realizar una historia clínica y deportiva detallada. “No es lo mismo entrenar para mejorar la salud que hacerlo con fines competitivos”, afirmó. Según explicó, la planificación debe contemplar la alimentación antes, durante y después del entrenamiento, así como la hidratación, a la que definió como parte del “entrenamiento invisible”.
Imagen de una persona entrenando en un gimnasio
Alimentación equilibrada y adaptada
La especialista subrayó la relevancia de los tres macronutrientes —hidratos de carbono, proteínas y grasas saludables— junto con vitaminas y minerales. Los hidratos de carbono, recordó, son el combustible principal para deportes de resistencia, mientras que las proteínas de calidad resultan clave para la recuperación muscular.
En cuanto a cantidades, Palacios indicó que los deportistas pueden necesitar entre 1,2 y 2,2 gramos de proteína por kilo de peso y día, más del doble que una persona sedentaria.
Ejercicio moderado y dieta mediterránea
Para quienes entrenan tres o cuatro veces por semana, la doctora recomendó una dieta equilibrada, variada y adaptada a las metas personales, como la ganancia de masa muscular o la reducción de grasa corporal. En este sentido, reivindicó la dieta mediterránea como modelo a seguir, resaltando el valor nutricional de los frutos secos. “Los pistachos, por ejemplo, son ricos en antioxidantes que ayudan a combatir el estrés oxidativo del ejercicio intenso”, puntualizó.
La hidratación, clave en el rendimiento
Otro de los puntos centrales de la entrevista fue la hidratación. Palacios advirtió que no hay que guiarse únicamente por cifras genéricas como los “dos litros diarios”, sino aprender a escuchar al cuerpo. “Un buen indicador es el color de la orina: si es clara, estás bien hidratado; si es oscura, estás deshidratado”, explicó. Además, recordó que la reposición de líquidos debe adaptarse a la intensidad del entrenamiento y a la cantidad de sudor perdido.
“Estar bien hidratado antes, durante y después del ejercicio es esencial en cualquier nivel de práctica deportiva”, recalcó.
Un consejo final
La doctora cerró la conversación con una recomendación práctica: “Cada persona que haga deporte, sea al nivel que sea, tiene que conocerse, saber cuáles son sus metas y planificar su nutrición e hidratación siempre de la mano de profesionales”.

