Un médico con pasión por la programación
Ignacio Pérez Romero, un médico de 34 años, descubrió su pasión por la programación gracias a su padre, quien trabajaba en el laboratorio Pfizer. Comenzó a aprender a programar de manera autodidacta y se sumergió en el mundo de la tecnología.
La formación autodidacta
Ignacio cursó un diplomado en Inteligencia Artificial y Deep Learning en la plataforma Udacity. Con esto, pudo identificar problemas en la medicina que se podían resolver con la informática. Un ejemplo concreto fue cuando vio a una enfermera transcribir datos manualmente y creó un programa para automatizar la tarea.

El programa Biodesign de la Universidad de Stanford
Ignacio descubrió el programa Biodesign de la Universidad de Stanford, enfocado en la innovación tecnológica aplicada a la medicina. Quería encontrar un problema en medicina e inventar algo tecnológico para resolverlo. Sin embargo, sabía que ganar uno de los 12 cupos anuales sería difícil, por lo que decidió invertir tiempo en mejorar su currículum antes de postular.
La herramienta para monitorear a pacientes con COVID-19
En el hospital donde trabajaba, Ignacio desarrolló una herramienta para monitorear en tiempo real a los pacientes con COVID-19. La informática médica aplicada a la atención hospitalaria ofrece múltiples opciones para resolver problemas estructurales en el sistema de salud, mejorando la calidad del cuidado de los pacientes.

Conclusión
La historia de Ignacio Pérez Romero es un ejemplo de cómo la pasión por la programación y la medicina puede combinarse para mejorar la calidad del cuidado de los pacientes. Su dedicación y perseverancia lo llevaron a desarrollar herramientas innovadoras que resuelven problemas estructurales en el sistema de salud.
Con información de: Lungram

