La importancia de la higiene en la manicura y pedicura
Cortas y cuadradas, o largas y profusamente decoradas; con un esmalte discreto, o en el clásico rojo o, ¿por qué no? en los tonos más atrevidos del Pantone… La única tendencia inapelable en lo que a manicura y pedicura se refiere es la higiene.
Riesgos de una mala higiene
Estos tres son algunos de los efectos indeseados, tal y como alerta Ines Cavem, directora de marketing de Arpías, que podrían derivarse de un uso poco responsable de un tratamiento estético que mueve unos 600 millones de euros al año en España.
“Una manicura o una pedicura no son solo un gesto estético, sino un servicio de cuidado y salud. En Arpías trabajamos con profesionales formadas, productos regulados y protocolos higiénicos estrictos. Sin estas garantías, los riesgos aumentan de forma significativa”, alertan desde esta compañía.
Consejos para una manicura segura
“En lugares sin control higiénico existe riesgo de infecciones, hongos, bacterias, cortes mal tratados o daños en la uña natural”, confirma Reyes González, responsable de Selvarrosa, uno de los salones de belleza referencia de la capital.
En su caso, además de la necesidad de desechar del material tras cada cliente, de usar herramientas individuales o desechables y de limpiar de forma exhaustiva las superficies tras cada servicio, advierten de la importancia de una correcta la higiene de manos del profesional, del uso de guantes cuando sea necesario y de una correcta desinfección de pies y uñas antes del tratamiento.

