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El sistema permite convertir bolívares por criptomonedas, y viceversa.
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Se hará una prueba piloto con más de 20.000 puntos de venta.
Disipando la incertidumbre que dejó el caso Pdvsa-Cripto en Venezuela, así como el silencio que mantuvo por mucho tiempo la Superintendencia Nacional de Criptoactivos y Actividades Conexas (Sunacrip); los bancos del país caribeño comenzaron a hacer alianzas con las empresas de bitcoin (BTC) y criptomonedas.
El exchange de criptomonedas local, Crixto, anunció que alcanzaron acuerdos con los bancos venezolanos para que, a través de su app, ofrezcan a los usuarios la posibilidad de pagar en locales comerciales utilizando criptoactivos. No se revelaron con cuáles bancos ya se han establecido alianzas.
En una rueda de prensa, a la que asistió CriptoNoticias en Caracas, el director ejecutivo de Crixto Venezuela, Adrián Ruíz, afirmó que tienen una “relación formal” con la banca del país.
“Tenemos alianzas incluso formales firmadas a través de contratos para la prestación de servicios. Porque para que nosotros podamos crear este producto, que es único, la banca tiene que ser complementada por nosotros”, indicó.
Una integración completa
Según lo revelado por Ruíz, se han alcanzado alianzas estratégicas con más de 10 bancos venezolanos desde el punto de vista tecnológico. Y esto, explicó Ruíz, va más allá de solamente poder pagar con criptomonedas en Venezuela a través de su aplicación móvil.
Primeramente, reveló que incluirán una APK de Crixto en puntos de venta en Venezuela, “como una opción de pago más”, para permitir que los usuarios puedan usar sus criptomonedas sin restricciones.
Ruíz afirmó que, desde esta semana y la próxima, iniciará un plan piloto con los puntos de venta en Caracas. Esto se hará a través de un aliado estratégico que prefirió no identificar. El objetivo a corto plazo dilucidó, es activar dentro de 20.000 puntos de venta en todo el país el aplicativo de Crixto.
“Ya existen los dispositivos, lo que se hará será colocarles una opción de pago adicional para que los usuarios que tengan criptomonedas y quieran pagar de manera legal, puedan hacerlo a través de la plataforma de CrixtoPay”, explicó. Y añadió luego que la meta es que, en el segundo trimestre de este año, 100.000 terminales en todo el país ya estén operando con esa aplicación.
“Para eso trabajamos en alianzas estratégicas con agregados y proveedores de servicios de punto de venta”, comentó.
Por otro lado, Ruíz dijo que, como parte de esas alianzas con la banca venezolana, los usuarios de Crixto podrán depositar y retirar dinero físico en agencias bancarias distribuidas en todo el país, a nombre del exchange.
Como lo explicó, cualquier agencia bancaria donde Crixto Venezuela tenga cuenta abierta y relación, permitirá a los usuarios “depositar su dinero de manera legal y transparente”. Para ello, solo deben reportar la operación y Crixto hace el intercambio.
De esa manera, Ruíz aclaró: “Nosotros no recibimos dinero en oficina, no entregamos dinero en oficina. Todo el dinero se entrega a través de la banca tradicional. Cualquier persona, empresario o natural, puede ir a una agencia bancaria y entregar el dinero a nombre de Crixto Venezuela e incluso retirarlo”.
Sunacrip nunca dejó de trabajar
Por otro lado, Ruíz habló sobre el estatus legal de la industria de las criptomonedas en Venezuela, recordando los meses de silencio e incertidumbre que reinaron debido a la trama de corrupción gubernamental Pdva-Cripto y la posterior intervención de la Superintendencia Nacional de Criptoactivos (Sunacrip).
Pdvsa-Cripto fue un caso de corrupción que involucró el uso de criptomonedas para desviar fondos provenientes de la venta de petróleo. Hay cálculos de que la trama costó un desfalco superior a los 20.000 millones de dólares, mucho de los cuales estaban convertidos en bitcoin y otros bienes.
En el esquema habrían participado, entre otros, altos funcionarios del gobierno venezolano. Entre ellos, el jefe de Sunacrip, Joselit Ramírez. Según las acusaciones, él habría usado la infraestructura de la oficina reguladora para malversar los fondos. De allí la ordenanza del gobernante Nicolás Maduro de intervenir y reestructurar la Sunacrip.
En ese orden de ideas, Ruíz recalcó que la Sunacrip, aunque se mantuvo en silencio por mucho tiempo, nunca dejó de trabajar. Y muestra de ello es la renovación de la licencia de operaciones otorgada por tercer año consecutivo a Crixto.
La última actualización de esa licencia fue el 9 de enero y fue otorgada por Anabel Pereira Fernández, líder de la junta reestructuradora de Sunacrip y actual ministra de Finanzas del país.
“Crixto es regulado por Sunacrip. Actualmente, la superintendencia está con una junta reestructuradora, y es a quien nosotros reportamos nuestras operaciones”, enfatizó. Y reveló que hay una segunda empresa que también cuenta con el aval de la junta reestructuradora de Sunacrip.
Con la relación formal entre los bancos y una empresa del sector de las criptomonedas en el país, la cual beneficia a más de 15.000 usuarios activos; y con un nuevo accionar desde las autoridades venezolanas, todo parece apuntar a un resurgimiento de la industria de criptomonedas en ese país.
Sin embargo, todavía hay mucho que lastrar antes de ver finalmente el reinicio del ecosistema emergente en Venezuela, que aun con destellos luminosos en el horizonte, sigue ensombrecido ante la incertidumbre regulatoria.