Close Menu
El Copello
    Buscar
    Facebook X (Twitter) Instagram
    LO ÚLTIMO
    • Presidente Abinader continuará este fin de semana su agenda de trabajo en Santiago
    • La República Dominicana avanza en protección ciudadana, vivienda, formación tecnológica y cooperación internacional
    • Presidente Abinader afirmó que el Gobierno continuará apoyando a los pequeños y medianos productores de la harina con equipamiento y ayudas técnicas para mantener precios adecuados del pan
    • Presidente Abinader designa nuevos miembros del Consejo de Directores del CEA
    • Presidente Abinader recibe a su homóloga de Surinam, Jennifer Geerlings-Simons, en su visita oficial
    • Presidente Abinader recibirá este lunes a su homóloga de Surinam, Jennifer Geerlings-Simons, en el Palacio Nacional
    • Gobierno amplía servicios, ejecuta obras estratégicas y fortalece programas para las familias
    • Presidenta de Surinam arribó este sábado a la República Dominicana
    Facebook X (Twitter) Instagram Telegram
    El Copello
    Suscribete a Telegram
    domingo, junio 14
    • INICIO
    • ECONOMÍA
    • GOBIERNO
    • LOCAL
    • DEPORTES
    • SALUD
    • TURISMO
    El Copello
    Home»SALUD»como si el cáncer de mama no fuera suficiente
    SALUD

    como si el cáncer de mama no fuera suficiente

    El copelloBy El copellooctubre 11, 2025No hay comentarios6 Mins Read
    Facebook Twitter Pinterest LinkedIn Tumblr Email
    Share
    Facebook Twitter LinkedIn Pinterest Email


    Un angiosarcoma es un tumor bastante raro que deriva de las
    células endoteliales y, aunque puede afectar a diferentes órganos, la piel es
    uno de sus preferidos. Por resumir, existen tres formas clínicas diferentes: el
    angiosarcoma de la cara y cuero cabelludo de los ancianos (también llamado
    idiopático), el que se asocia a linfedema crónico (síndrome de Stewart-Treves)
    y el angiosarcoma inducido por radiación, que es de lo que hablaremos en
    el post de esta semana.

    De todos los tipos de sarcomas inducidos por radiación, los
    angiosarcomas representan el 40%. Si nos centramos en la localización mamaria,
    el angiosarcoma supone menos del 1% de las neoplasias malignas de la mama, ya
    sea de forma primaria o secundaria. La forma primaria es muy rara, se origina
    en el parénquima de mamas no irradiadas de mujeres en la tercera a cuarta
    década de la vida, y la forma secundaria afecta a mujeres más mayores (la edad
    media son 71 años) con una historia de haber recibido radioterapia por un
    cáncer de mama previo, originándose en la piel (aunque puede afectar el
    parénquima). Hace años, cuando las cirugías eran más radicales y las
    linfadenectomías más frecuentes, los angiosarcomas se solían describir en el
    contexto de un linfedema crónico. Hoy en día, con cirugías más conservadoras,
    pero siendo la radioterapia más frecuente, la incidencia de angiosarcoma de la
    mama puede variar entre 0,14-0,5%.

    Imagen a bajo aumento del punch (H&E)

    La asociación entre la exposición a radiación ionizante
    y el cáncer es bien conocida, aunque se sigue debatiendo si, en el caso de los sarcomas,
    es un riesgo dosis-dependiente. El primer mecanismo sería el efecto oncogénico
    directo de la radiación ionizante, por daño en el ADN, que conduce a una
    inestabilidad en el genoma y mutaciones. Otros posibles mecanismos sugeridos
    son la estimulación celular prolongada durante la reparación de los tejidos
    isquémicos dañados por la radioterapia y el linfedema crónico (que puede
    estimular la tumorigénesis por el incremento de factores de crecimiento
    vascular). El angiosarcoma inducido por radioterapia (ASIR) puede aparecer tras
    un periodo de tiempo muy variable, que va desde los 6 meses a los 41 años (de
    media, unos 6 años), siendo en el caso del pecho un poco más corta que en otras
    localizaciones (más de 10 años de media).

    Los hallazgos clínicos son los mismos que cualquier
    otro tipo de angiosarcoma. Suelen iniciarse como una mancha asintomática
    rojo-azulada (parecida a un hematoma) en una zona previamente irradiada,
    progresando posteriormente a la formación de una placa roja o violácea, con
    áreas nodulares que, eventualmente, se pueden ulcerar. Pueden ser multifocales
    y asociarse a edema, engrosamiento cutáneo, piel de naranja o depresiones. Los
    bordes pueden ser más o menos circunscritos o irregulares. En casos poco
    frecuentes la forma de presentación puede ser la palpación de una masa. Por
    todos estos motivos, deben distinguirse de simples hematomas, hemangiomas,
    radiodermitis o lesiones vasculares atípicas. La dermatoscopia revela
    áreas homogéneas sin estructura de color rosa-blanquecinas, que pueden
    asociarse a glóbulos púrpura en la periferia de la lesión.

    La histología también es superponible a otros tipos
    de angiosarcoma. Se trata de un tumor invasivo de bordes mal delimitados, que
    se localiza en la dermis y a menudo infiltra hasta hipodermis. Se caracteriza
    por la presencia de vasos irregulares, que se anastomosan, revestidos por
    células endoteliales hinchadas de escaso citoplasma y diferentes grados de
    atipia celular. La epidermis suprayacente puede ser tanto hiperplásica como
    atrófica. El angiosarcoma se categoriza como un tumor de bajo, intermedio o
    alto grado, dependiendo del grado de atipia citológica, número de mitosis,
    proliferación endotelial y la presencia de necrosis o hemorragia. En su
    mayoría, los ASIR son de alto grado, sin que esto se relacione con el tamaño de
    la lesión.

    A mayor aumento (H&E), atipia endotelial

    La inmunohistoquímica es fundamental para establecer el
    diagnóstico. Los marcadores vasculares típicos incluyen CD31, CD34, Ag
    relacionado con el factor VIII, antígeno FLI1, ERG, etc., siendo CD31 el más
    sensible y específico. El diagnóstico diferencial histológico incluye
    hemangiomas, proliferaciones vasculares atípicas, hiperplasia estromal
    pseudoangiomatosa, tumor de Masson y carcinoma de mama ductal invasivo.

    Positividad para CD31

    Así que para poder llegar al diagnóstico (y en el caso que
    nos ocupa, esto es crucial), tendremos que recurrir a técnicas de imagen y a la
    biopsia. Las mamografías suelen ser de poca ayuda, y es la biopsia
    cutánea la que tendrá que realizarse sí o sí en cualquier lesión sospechosa que
    aparezca sobre una mama irradiada. El diagnóstico se puede realizar siguiendo
    los criterios de Cahan: tiene que aparecer en una zona irradiada, con un
    periodo de latencia plausible (por lo general, años y se debe confirmar
    histológicamente.

    ¿Y el tratamiento? Pues siempre que se pueda, la
    cirugía será la mejor elección, siendo la mastectomía con márgenes negativos el
    procedimiento estándar. Sin embargo, la tasa de recurrencia es alta y va del 54
    al 92%. La naturaleza multifocal de este tumor y la presencia de microsatélites
    lo explican, siendo la mayoría de recurrencias en el primer año tras la
    cirugía. La linfadenectomía no está indicada de entrada. El papel de la
    quimioterapia no está completamente establecido, con una sensibilidad moderada
    a las antraciclinas y taxanos. La experiencia con otros agentes es limitada. Lo
    más paradójico es la utilización de radioterapia, tratamiento que genera mucha
    controversia, puesto que en principio es la causa del problema. Sin embargo,
    hay estudios que abogan por la re-irradiación hiperfraccionada acelerada (HART)
    con buenos resultados.

    Por desgracia, al menos a día de hoy, el pronóstico es
    bastante sombrío. La tasa de supervivencia a los 5 años varía entre el 28 y el
    54% y la tasa libre de recurrencia a los 5 años es de sólo el 32%. Diferentes
    estudios reportan una media de supervivencia entre 10 y 33 meses tras el
    diagnóstico histológico. Además, también pueden presentarse metástasis a
    distancia (mama contralateral, ganglios linfáticos, pulmones, pleura, hígado,
    etc.). El pronóstico viene determinado por la edad avanzada, tamaño tumoral y
    grado histológico.

    En el caso de Wendy conservamos la esperanza, ya que fue
    diagnosticada muy precozmente, el grado histológico fue bajo y la cirugía,
    temprana. Esperemos que salga todo bien. Finalizo agradeciendo como siempre a nuestros patólogos su eterna disponibilidad y el haberme pasado las imágenes, especialmente a Iván José Martínez Hernández, residente de Anatomía Patológica en nuestro hospital, quien nos las ha seleccionado con cariño.

    Nos vamos a Palau, no me importaría regresar algún día…



    Google

    Share. Facebook Twitter Pinterest LinkedIn Tumblr Email
    El copello
    • Facebook
    • X (Twitter)
    • Instagram

    Related Posts

    Usar suplementos de magnesio para dormir está de moda. ¿Sirve realmente?

    marzo 14, 2026

    Científicos descubren células ocultas en el cerebro que pueden frenar el Alzheimer – Noticias

    marzo 10, 2026

    Científicos desarrollarán la primera app para prevenir la migraña

    marzo 4, 2026
    Leave A Reply Cancel Reply

    NOTICIAS
    • DEPORTES
    • ECONOMÍA
    • FINANZAS
    • GOBIERNO
    • LOCAL
    • Política
    • SALUD
    • Tecnología
    • TURISMO
    Facebook X (Twitter) Instagram Telegram
    © 2026 EL Copello. Todos los derechos reservados. | Políticas de Privacidad. / Contactanos.

    Type above and press Enter to search. Press Esc to cancel.