La IA Está Cambiando el Mundo
La IA está cambiando el mundo tal como lo conocemos. Silenciosamente se sigue incorporando no solo en buscadores de internet, sino que está presente en cada vez más productos, incluidos aquellos con los que interactuamos cotidianamente: heladeras, microondas, smartphones, cocinas, lavarropas, cafeteras y otros.
Productos con IA en el Mercado Argentino
Algunos productos que incorporan la IA ya empiezan a llegar al mercado argentino, con funciones como ahorro medible, automatización cotidiana y mejor experiencia (imagen/sonido en TV, ciclos de lavado, frío inteligente y demás.).
La nueva ola de electrodomésticos combina eficiencia y coordinación entre equipos (interoperabilidad y gestión energética centralizada) gracias a algoritmos que ajustan compresores, ciclos y modos; permiten monitorización en apps dedicadas; establecen objetivos de consumo y activan automáticamente el modo de ahorro cuando la factura proyectada supera un determinado monto.
El Estándar de Hogar Inteligente Matter 1.3
El avance es demoledor: en un año o dos no solo va a permitir ahorrar energía o realizar mantenimiento predictivo, sino que gracias a interfaces más simples hará posible que los productos se coordinen entre sí. En 2026, el foco estará puesto en la gestión eficaz del consumo de energía en el hogar, gracias al estándar de hogar inteligente Matter 1.3.
Este estándar permite la compatibilidad entre microondas, lavavajillas, secadoras, extractores de cocina y ventiladores de techo, que podrán entenderse entre sí y con cualquier asistente o plataforma, sin depender de la marca. En el mercado argentino, marcas como LG, Whirlpool, Electrolux y Philips ya preparan productos que aprovecharán esta interoperabilidad, desde hornos que ajustan la cocción automáticamente hasta iluminación que se adapta a la rutina de cada hogar.
La IA en el Hogar
Pero lo que se viene supera incluso las expectativas de muchas películas de ciencia ficción: “La IA ya dejó de ser promesa a futuro. Y se hace visible especialmente cuando los productos aprenden del comportamiento del hogar para ofrecer una experiencia más personalizada y simple, como televisores que optimizan la imagen y el sonido según el tipo de contenido sin que el usuario tenga que configurarlo; una heladera que ajusta su modo de enfriamiento según los alimentos y su uso real para consumir menos energía; o un lavarropas que recomienda el ciclo ideal automáticamente y reduce el desgaste de las prendas, entre otras cosas”.
La IA permitirá evitar algunos de los dolores de cabeza más habituales en los consumidores: ahorrar energía, automatizar tareas rutinarias, prevenir fallas y saber la vida útil real de un electrodoméstico.
Productos Inteligentes
Heladeras: permitirán un mejor reconocimiento de los alimentos que hay en su interior para ajustar mejor el enfriamiento ahorrando energía, avisar sobre los vencimientos de productos y preparar listas de compras.
Cocinas: podrán ajustar automáticamente la temperatura y el tiempo de cocción con solo enviarles una receta o mostrarles los alimentos a cocinar, o podrán sugerir distintas formas de preparar una comida.
Lavarropas: ofrecerán secados optimizados para ahorrar energía, tendrán mantenimiento preventivo gracias a sensores de vibración y de corriente, sensores que analizan la humedad y el tipo de tejido de la ropa, algoritmos que optimizan cada lavado y hasta la posibilidad de reducir malos olores.
Asistentes y Robots Inteligentes
Asistentes más inteligentes: no solo mejorarán las acciones de rutina del hogar, sino que estarán aún más integradas a otros dispositivos como los smartphones, TVs y parlantes, transformándose en verdaderos mayordomos digitales.
Robots asistentes: Neo, el robot marioneta de 20 mil dólares y Optimus como modelos aún algo rudimentarios pero ya existentes. En paralelo, las aspiradoras robots quedaron en un segundo plano. Pero aún siguen evolucionando: el modelo Roborock Saros Z70 agrega un brazo para levantar cosas que estén en el piso y hasta tirarlas la basura.
La IA en el Futuro
La IA promete barrer con todo lo establecido y modificar la forma de cómo interactuamos: “Las interfaces fijas dejarán su lugar a las líquidas y el inicio de la app de un banco, por ejemplo, podría ir configurándose en función de lo que el usuario necesite. Otra tendencia que se vislumbra en el horizonte inmediato es que comenzarán a consolidarse las operaciones de máquina a máquina, sin intervención humana.
Más adelante, un futuro que seguramente no será demasiado lejano promete “interfaces invisibles, wearables capaces de automatizar las interacciones y un mundo aumentado en el que caminar por la calle o conducir un auto será exponerse a una enorme cantidad de información, hasta visiones que hoy son más cercanas a la ciencia ficción, como las holografías o la capacidad de dar instrucciones a la tecnología tan solo pensándolo, a través de neurotransmisores”.
Conclusión
La IA en casa empieza a ser una realidad concreta y no es un fin: es un medio para gastar menos, vivir más cómodos y mantener los equipos por más tiempo. Y con estándares como Matter 1.3 empujando la interoperabilidad, el desafío ya no será “qué electrodoméstico comprar”, sino cómo lograr que todos los dispositivos del hogar trabajen juntos de manera inteligente, segura y transparente. Es ahí, en la integración más que en la potencia, donde se jugará la próxima gran revolución del hogar conectado.

