Psicosis: Un Enfoque Personalizado para una Mejor Comprensión y Tratamiento
La psicosis es un trastorno complejo que no sigue una única trayectoria, sino que su evolución depende de una interacción entre desarrollo cerebral, síntomas, cognición y tratamiento. Un estudio liderado por la Universidad de Sevilla y publicado en el British Journal of Psychiatry ha analizado las alteraciones en la corteza cerebral de personas con psicosis, concluyendo que es necesario adoptar enfoques más personalizados para comprender mejor la enfermedad y optimizar las estrategias terapéuticas a largo plazo.
Alteraciones en la Corteza Cerebral
El estudio se centró en el análisis de las alteraciones en la corteza cerebral de personas con psicosis, desde su primera manifestación, conocida como primer episodio psicótico. Los resultados mostraron que, en el momento del primer episodio, las personas con esta enfermedad mental presentan una reducción del volumen cortical, especialmente marcada en regiones con alta densidad de receptores de serotonina y dopamina, neurotransmisores clave en la fisiopatología de la psicosis y en el mecanismo de acción de los antipsicóticos.
Deterioro Cerebral y Tratamiento
Durante el tratamiento, las diferencias estructurales tienden a disminuir, lo que sugiere que el ritmo de deterioro cerebral se atenúa con la intervención clínica. Sin embargo, persisten diferencias más marcadas en las personas que reciben dosis más altas de medicación antipsicótica a lo largo del tiempo. Esto no implica necesariamente que la medicación cause pérdida de volumen, sino que quienes presentan síntomas más graves suelen requerir dosis mayores.
Alteraciones Cognitivas y Recuperación
El estudio también confirma que los pacientes con psicosis muestran alteraciones cognitivas desde fases muy tempranas. A lo largo del seguimiento, muchas personas experimentan mejoría tanto en los síntomas como en la cognición, lo que sugiere que la estabilización clínica puede acompañarse de una recuperación parcial de estas funciones. No obstante, esta mejoría es menos pronunciada en quienes requieren tratamientos a dosis más altas.
Diez Años de Seguimiento
El estudio, liderado por Claudio Alemán Morillo y Rafael Romero García, utilizó imágenes de resonancia magnética para calcular el volumen de las distintas regiones de la corteza cerebral en 357 pacientes con esquizofrenia y 195 controles. Los participantes fueron evaluados a lo largo de diez años, lo que permitió analizar cómo cambia el cerebro a largo plazo y cómo estos cambios se relacionan con los síntomas clínicos y el desempeño cognitivo.
Análisis Basado en Percentiles
El estudio aplica por primera vez un análisis basado en percentiles, similar al utilizado en pediatría para identificar desviaciones en peso o altura. Esto permite detectar si determinadas regiones cerebrales presentan volúmenes atípicos, lo que puede ser útil para identificar patrones de desarrollo cerebral anormales en personas con psicosis.
En resumen, el estudio sugiere que la psicosis es un trastorno complejo que requiere un enfoque personalizado para su tratamiento y seguimiento. La comprensión de las alteraciones en la corteza cerebral y la relación entre el tratamiento y el deterioro cerebral puede ayudar a optimizar las estrategias terapéuticas y mejorar los resultados para las personas con psicosis.

