En un sorprendente cambio de rumbo, Alejandro Garnacho, Antony, Jadon Sancho y Tyrell Malacia, quienes habían sido apartados en Manchester United, podrían tener una nueva oportunidad en el club. El entrenador, Rúben Amorim, ha abierto por primera vez la puerta a su continuidad. Este anuncio llega tras un verano convulso en Old Trafford, marcado por la salida de Marcus Rashford al FC Barcelona en una cesión con opción de compra de 35 millones de euros.
La situación de los cuatro jugadores parecía clara: apartados del equipo, no fueron convocados para la gira estadounidense del club, que incluye un amistoso contra el West Ham este domingo. Este gesto parecía confirmar que Amorim no contaba con ellos tras una temporada decepcionante. Sin embargo, el técnico portugués ha sorprendido al reconsiderar su postura, dejando entrever que los «marginados» podrían reintegrarse si no encuentran un nuevo destino.
Amorim, en una rueda de prensa previa al partido contra el West Ham, explicó: «Hay que ser muy prudentes al fichar. Si empezamos la temporada con este grupo, estaré contento, porque todos los jugadores quieren estar aquí. Eso es lo más importante». Estas palabras han causado sorpresa, ya que el entrenador nunca había ocultado su deseo de que estos futbolistas abandonaran el club. No obstante, dejó claro que la decisión final dependerá de los propios jugadores.
Giro de guion
El técnico también señaló que las razones para que los jugadores busquen una salida son variadas: algunos necesitan un nuevo rol para ganarse un puesto, mientras que otros buscan nuevos retos en otros equipos. «Les dejamos reflexionar y decidir. Si llega el momento en que deban volver al equipo, lo harán porque son nuestros jugadores», afirmó Amorim, evidenciando un cambio de perspectiva que pocos esperaban.
Otro factor que podría influir en esta decisión es la dificultad del club para encontrar compradores. Amorim admitió que el director general, Omar Barrada, y el director deportivo, Jason Wilcox, han establecido un precio para estos futbolistas. «Si no se alcanza esa cantidad, estarán con nosotros, no hay duda», aseguró. El entrenador ya se prepara para un posible regreso, destacando que su retorno aumentaría la competencia interna y les obligaría a ganarse un lugar, especialmente si aspiran a participar en el Mundial.
Este inesperado giro ha sorprendido a aficionados y prensa, aunque el Manchester United sigue abierto a negociar ventas. La posibilidad de que Garnacho, Antony, Sancho y Malacia permanezcan en el club añade un nuevo capítulo a un mercado de fichajes lleno de incertidumbre, donde Rúben Amorim parece dispuesto a adaptarse a cualquier escenario para reforzar su proyecto en Old Trafford.

