Recientemente, Michael Jordan volvió a ser noticia este fin de semana, pero no por su punto de vista en algún tema de basquetbol, sino por su impresionante desempeño en la pesca deportiva, donde logró ganar un generoso premio en efectivo tras participar en un torneo realizado en Ocean City, Maryland.
Michael Jordan, ¿pescador profesional?
El seis veces campeón con los Chicago Bulls y ex integrante de los Washington Wizards en la NBA, se adjudicó un premio de 400 mil dólares luego de que su equipo de pesca, Catch 23, obtuviera el segundo lugar en el White Marlin Open.
Durante la última jornada del torneo, la embarcación de Jordan presentó un imponente marlin blanco de 71 libras, capturado por Trey McMillan. La captura generó celebraciones tanto en la tripulación como entre los espectadores, pero quedó a solo una libra del ejemplar ganador, un marlin de 72 libras capturado por Dan Gough a bordo del Billfisher, que se llevó el premio mayor de 4.27 millones de dólares.
Michael Jordan y su nueva afición que combina lujo y competencia
Jordan, de 62 años, tiene un historial con varias participaciones en torneos desde su debut en el White Marlin Open en 2023. Entre sus logros previos destacan un delfín de 25 libras en 2021 y un marlin blanco de 73 libras en el Mid-Atlantic Tournament de 2022.
Su barco, un Viking sport fisher de 84 pies valorado en aproximadamente 12 millones de dólares, cuenta con 10 habitaciones, espacio para ocho huéspedes, dos tripulantes y detalles personalizados como el logo Jumpman y un acabado que combina con su jet privado de 62 millones.
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Un imperio más allá del deporte
Aunque los 400 mil dólares no representen un gran incremento en su fortuna estimada de 3.5 mil millones, Michael Jordan demuestra constantemente que mantiene su característico instinto competitivo.
Gran parte de su riqueza proviene de inversiones y negocios fuera del baloncesto, como su histórica participación en los Charlotte Hornets —adquirida en 2010 por 275 millones y vendida en 2023 por cerca de 3 mil millones de dólares—, así como contratos con marcas como Nike, Coca Cola, Gatorade y McDonald’s.
Con un pie en el agua y otro en el mundo empresarial, Michael Jordan demuestra que su espíritu ganador trasciende el baloncesto, y que incluso en un torneo de pesca, puede quedarse peligrosamente cerca del primer lugar.

