En la historia de la NBA, pocos jugadores destacaron por su capacidad de rendir bajo presión, un atributo conocido como “clutchness”, según la opinión de Walt Frazier, ex armador que está en el Hall of Fame, quien considera que esta cualidad no solo distingue a los buenos de los grandes, sino que fue determinante para que Michael Jordan alcanzara el estatus de GOAT (el mejor de todos los tiempos).
Michael Jordan suma optra bendición de una leyenda
Según Frazier, la grandeza de Jordan no solo residía en su talento, sino en su capacidad de responder cuando el partido estaba en juego. “Clutch es aparecer en los momentos decisivos como lo hacía Michael”, declaró Frazier a Slam en 2008. “Por eso se le considera quizá el mejor jugador de la historia. Cuando el juego estaba en la línea, siempre entregaba”.
Aunque Frazier se enorgullece de su propio legado como jugador decisivo, reconoce que nuevas estrellas tomaron la estafeta en la NBA moderna. Entre ellos destacó a Kobe Bryant y LeBron James, quienes, según su apreciación, se volvieron los jugadores más “clutch” de los últimos años.
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El verdadero GOAT para Frazier
Sin embargo, admite que la capacidad de estos jugadores para aparecer en momentos críticos no necesariamente los coloca en la discusión del GOAT, un lugar que para Frazier aún merece Kareem Abdul-Jabbar.
“Ahora tienes estrellas. Tienes a Kobe. Tienes a LeBron. Ellos han tomado ese título de los momentos decisivos que antes tenían West, Robertson, Elgin, Michael Jordan y yo”, explicó Frazier. “Hay un buen grupo de jóvenes que vienen muy clutch”.
Frazier reflexiona sobre los grandes nombres que él vio en acción: Wilt Chamberlain, Bill Russell, Kareem Abdul-Jabbar y Michael Jordan. Cada uno destacó en distintos aspectos: Chamberlain por su capacidad anotadora, Russell por su dominio defensivo, Kareem por ser el anterior anotador histórico y Jordan por su clutch excepcional. Al final, Frazier asegura que, si tuviera que elegir un solo jugador por su impacto global, se inclinaría por Kareem.
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La mentalidad de Jordan: ganar a toda costa
Para Frazier, lo que diferenciaba a Michael Jordan era su insaciable deseo de ganar. Su “clutchness” no era solo un talento natural, sino el resultado de una mentalidad competitiva extrema. Jordan odiaba perder más de lo que amaba ganar, y esa actitud lo impulsaba a entregar lo mejor de sí en los momentos críticos, consolidando su legado como el GOAT en la NBA.
Esta visión de Walt Frazier, compartida en medios como Slam, ofrece una perspectiva única sobre cómo la combinación de talento, mentalidad y capacidad de rendir bajo presión define a los grandes del baloncesto.

