Fitominería: la minería vegetal que podría revolucionar la industria
En un campo cubierto de flores amarillas en el norte de Albania, los agricultores cosechan níquel de una manera inusual. Las plantas de aliso amarillo (Alyssum saxatile), también conocidas como canasta de oro, crecen en suelos con altos niveles de metales como níquel, zinc, cobre, oro y tierras raras.
¿Qué son las plantas hiperacumuladoras?
Existen unas 700 especies de plantas que pueden absorber grandes cantidades de metales del suelo, almacenándolos en sus brotes, hojas o savia. Esto es una defensa natural contra depredadores y patógenos, y no es tóxico para las plantas.
Limpiando el suelo con las plantas
La fitominería, o minería vegetal, utiliza estas plantas para descontaminar suelos afectados por industrias como la minería o metalurgia. Incluso se ha empleado para extraer cesio radiactivo cerca de la central de Chernóbil después del accidente de 1986.
¿Cómo funciona la fitominería?
En Tropoja, Albania, el suelo tiene demasiado níquel para producir buenos cultivos alimentarios, pero no lo suficiente para establecer una mina convencional. Es ideal para la fitominería. Las plantas absorben el metal y lo almacenan, y después de la cosecha y el secado, el níquel representa un 2% del peso seco.
Menos residuos tóxicos y emisiones que la minería convencional
La fitominería tiene un impacto ambiental mínimo en comparación con la minería convencional, que implica deforestación, residuos tóxicos y emisiones masivas de CO2. La fitominería es mucho más limpia y puede aplicarse en suelos infértiles contaminados por metales.
¿Es rentable la minería vegetal?
Aunque la fitominería es más cara que la minería convencional, las empresas como Metalplant buscan igualar precios y vender certificados de emisiones, ya que las plantas capturan CO2 al crecer. Sin embargo, se necesitarían 200.000 hectáreas para igualar la producción anual de una mina, y 15 millones de hectáreas para sustituir toda la producción mundial.
Conclusión
La fitominería no reemplazará la minería tradicional, pero puede complementarla. Implica monocultivos extensivos con fertilizantes, pesticidas y agua, lo que también tiene impacto ambiental. Sin embargo, puede generar ingresos locales y purificar el suelo en tierras no aptas para agricultura. La fitominería es una alternativa innovadora que podría revolucionar la industria minera.

