La dependencia de Venezuela de las stablecoins
La creciente dependencia de Venezuela de las stablecoins como infraestructura financiera ha quedado en primer plano esta semana. La incautación del petrolero Skipper frente a las costas venezolanas, anunciada por el presidente estadounidense Donald Trump, ha reavivado la atención sobre las vías alternativas que se utilizan para mover valor en un país cuya economía opera desde hace años en régimen de excepción.
El uso de stablecoins en Venezuela
Un nuevo análisis de TRM Labs describe cómo los activos digitales se han integrado de forma estructural en la vida cotidiana venezolana, al tiempo que generan inquietud entre reguladores y autoridades de seguridad. Según el informe, el uso de stablecoins —especialmente USD Tether (USDT)— se ha consolidado como respuesta a la hiperinflación, la pérdida de confianza en el sistema bancario y las restricciones derivadas de las sanciones.
La adopción de stablecoins en Venezuela
Para millones de venezolanos, estas herramientas funcionan como sustituto de cuentas bancarias inestables o inaccesibles. Se han convertido en el medio preferido para realizar pagos, recibir remesas y resguardar ahorros ante la depreciación persistente del bolívar. La introducción del Petro en 2018 no generó el resultado esperado, pero sí contribuyó a normalizar el uso de infraestructuras digitales y familiarizó a sectores del país con operaciones fuera del circuito bancario tradicional.
La incautación del Skipper y su impacto en la economía venezolana
La incautación del Skipper dio un nuevo giro a la tensión entre Washington y Caracas. Bloomberg informó que el buque, sancionado previamente, fue confiscado cerca de las costas venezolanas. The New York Times añadió que navegaba con falsa bandera y que un juez estadounidense ordenó su captura por su papel anterior en el contrabando de petróleo.
La supervisión doméstica y la expansión de intermediarios P2P
La supervisión doméstica sigue siendo uno de los puntos débiles señalados en el informe. Tras la reestructuración de SUNACRIP en 2023, el país opera con un sistema fragmentado, caracterizado por licencias poco claras, funciones institucionales superpuestas y una capacidad de fiscalización reducida. Esta indefinición ha favorecido la expansión de intermediarios P2P, brokers informales y proveedores nested que ejecutan transferencias entre distintas jurisdicciones sin estándares sólidos de identificación y verificación.
El riesgo de que los activos digitales sean utilizados para operaciones ilícitas
El estudio identifica patrones que se repiten en economías sujetas a sanciones estrictas: creación de wallets de corta duración, movimientos de alta velocidad, saltos entre cadenas para reducir trazabilidad, uso de plataformas híbridas parcialmente integradas al sistema bancario y mecanismos de compensación informal que pueden ser aprovechados por redes dedicadas al comercio energético o al contrabando. Para los autores, estas dinámicas elevan el riesgo de que los activos digitales sean utilizados para operaciones que buscan liquidez en dólares fuera de los canales supervisados.
La adopción masiva de stablecoins en Venezuela
A pesar de ello, el grueso del volumen digital se explica por usos legítimos. Las stablecoins permiten pagar salarios, sostener pequeñas empresas, importar bienes, cancelar servicios y recibir remesas que sustituyen a canales financieros deteriorados. TRM Labs subraya que la adopción masiva responde a una necesidad de estabilidad y no a la intención de evadir sanciones.
La evolución del entorno digital venezolano
El documento concluye que la evolución del entorno digital venezolano dependerá de la persistencia de la inestabilidad macroeconómica, la capacidad del Estado para establecer un marco regulatorio coherente y la expansión de plataformas con vínculos institucionales, que podrían aumentar la supervisión doméstica pero también atraer un mayor escrutinio internacional.

