La pérdida de firmeza en el rostro y el cuerpo es una de las preocupaciones estéticas más comunes a medida que pasan los años. Aunque se trata de un proceso natural ligado al envejecimiento, la medicina estética actual ofrece soluciones eficaces para prevenir y tratar la flacidez sin necesidad de recurrir al bisturí. El paso del tiempo, la genética, la exposición solar o los cambios hormonales son solo algunos de los factores que pueden acelerar la pérdida de colágeno y elastina, responsables de mantener la piel tensa y estructurada.
En este contexto, la Dra. Carmen Fernández Ayestarán, conocida en redes sociales como @ayestaranmedicina, ha compartido a través de su cuenta de Instagram una publicación donde desmonta mitos y ofrece claves médicas sobre cómo abordar este fenómeno de forma efectiva. “¿Sabías que a partir de los 30 empezamos a perder colágeno de forma natural?”, comienza señalando la experta. “Sin embargo, hoy tenemos herramientas reales para prevenir y tratar la flacidez sin recurrir a la cirugía”.
«Hoy tenemos herramientas reales para prevenir y tratar la flacidez sin recurrir a la cirugía»
En su centro apuestan por tratamientos tecnológicamente avanzados, mínimamente invasivos y con resultados progresivos y duraderos. “Trabajamos con tecnologías como Ultherapy Prime, Thermage FLX y Morpheus 8, que permiten tratar la flacidez estimulando el colágeno profundo y fortaleciendo la estructura de la piel”, explica.
Cada uno de estos tratamientos actúa a distintos niveles. Ultherapy Prime utiliza ultrasonidos microfocalizados guiados por ecografía en tiempo real, lo que permite actuar con precisión en capas profundas sin dañar la superficie de la piel. Es ideal para zonas como el cuello, el óvalo facial o las cejas, donde suele evidenciarse primero la pérdida de firmeza.
Por su parte, Thermage FLX emplea radiofrecuencia monopolar para tratar tanto la cara como el cuerpo. “Este sistema calienta las capas profundas de la dermis de forma uniforme, estimulando la producción de nuevo colágeno y logrando un efecto tensor progresivo”, apunta la doctora.
Finalmente, Morpheus 8 combina microagujas con radiofrecuencia fraccionada, lo que permite no solo mejorar la firmeza, sino también la textura de la piel y redefinir contornos. “Es una excelente opción para quienes buscan una mejora integral en la calidad de la piel sin someterse a procedimientos quirúrgicos”, añade.
“Este sistema calienta las capas profundas de la dermis de forma uniforme, estimulando la producción de nuevo colágeno y logrando un efecto tensor progresivo”
Respecto al momento ideal para comenzar a tratar la flacidez, la Dra. Fernández Ayestarán es clara: “a partir de los 30 años la producción de colágeno disminuye. Si notas pérdida de firmeza, mejor actuar que esperar. La prevención es clave: no se trata solo de corregir, sino de conservar”.
Así, la flacidez deja de ser un destino inevitable y se convierte en un aspecto que puede abordarse con ciencia, tecnología y una estrategia personalizada. La medicina estética actual ofrece opciones seguras y eficaces para quienes buscan mantenerse jóvenes por más tiempo sin pasar por quirófano.
*Los contenidos de ConSalud están elaborados por periodistas especializados en salud y avalados por un comité de expertos de primer nivel. No obstante, recomendamos al lector que cualquier duda relacionada con la salud sea consultada con un profesional del ámbito sanitario.

