Close Menu
El Copello
    Buscar
    Facebook X (Twitter) Instagram
    LO ÚLTIMO
    • Presidente Abinader impulsa fortalecimiento institucional con acuerdo entre Finjus y Consultoría Jurídica del Poder Ejecutivo
    • Embajada de EE. UU. destaca liderazgo y compromiso del presidente Abinader con libertad y desarrollo de RD
    • Presidente Luis Abinader regresa al país tras concluir agenda de trabajo en Miami
    • La República Dominicana afianza liderazgo regional con inversiones, cooperación y nuevas infraestructuras
    • Presidente Luis Abinader arribó a Miami para recibir el premio “Campeón de la Libertad”
    • Presidente Luis Abinader viaja este sábado a Miami, donde será reconocido por el Centro Adam Smith para la Libertad Económica
    • Presidente Abinader dispone que personas mayores de 65 años puedan renovar licencias de conducir por un periodo de vencimiento mayor a los dos años
    • Presidente Luis Abinader dispone que personas mayores de 65 años puedan renovar licencias de conducir por un periodo de vencimiento mayor a los dos años
    Facebook X (Twitter) Instagram Telegram
    El Copello
    Suscribete a Telegram
    jueves, mayo 21
    • INICIO
    • ECONOMÍA
    • GOBIERNO
    • LOCAL
    • DEPORTES
    • SALUD
    • TURISMO
    El Copello
    Home»SALUD»¿Cómo influyen los experimentos nazis en la medicina actual? – DW – 20/08/2025
    SALUD

    ¿Cómo influyen los experimentos nazis en la medicina actual? – DW – 20/08/2025

    El copelloBy El copelloagosto 20, 2025No hay comentarios5 Mins Read
    Facebook Twitter Pinterest LinkedIn Tumblr Email
    Share
    Facebook Twitter LinkedIn Pinterest Email


    La investigación médica forzada y la experimentación con seres humanos se encuentran entre los capítulos más cruentos de la era del régimen alemán naziliderado por Adolf Hitler. Durante el nazismo se probaron patógenos, toxinas y medicamentos, sobre todo, en judíos, prisioneros de guerra, en sintis y romaníes, personas con discapacidades y otros grupos discriminados. Se les extrajeron órganos, se los sometió a congelación controlada, esterilización forzada, selección y asesinato. La magnitud de las atrocidades es inimaginable.

    Decenas de miles de personas fueron víctimas de estos experimentos inhumanos. Ya hay perfiles detallados de 16.000 personas en una nueva base de datos en internet. También más de 13.000 perfiles de personas cuyo destino aún no se ha investigado de forma concluyente. Por primera vez, existe un acceso sistemático a nombres y datos biográficos de las víctimas, a los experimentos individuales y a las instituciones involucradas.

    La base de datos fue publicada por la Academia Leopoldina de Ciencias y Humanidades y la Sociedad Max Planck. Durante la era nazi, los científicos de la institución predecesora, la Sociedad Kaiser Wilhelm, habían investigado con cuerpos preparados, procedentes de los asesinatos en masa.

    Racismo como justificación y pocas consecuencias legales

    Más de 200 instituciones en Alemania y Europa estuvieron implicadas en crímenes médicos cometidos durante el régimen nazi. La magnitud de estas atrocidades fue revelada en un informe de 2023, elaborado por la Comisión Lancet sobre Medicina, Nacionalsocialismo y el Holocausto.

    El informe detallado demuestra que médicos en diversas funciones justificaron los crímenes aludiendo a la «afiliación racial», realizaron esterilizaciones forzadas, programas de eutanasia y selecciones a gran escala. Sólo unos pocos médicos e investigadores fueron responsabilizados por sus acciones después de la guerra.

    Un letrero de calle en Augsburgo, Alemania, que llevaba el nombre de un médico que realizó esterilizaciones forzdas, rebautizado con el nombre de los hermanos Schönert, asesinados en el programa de eutanasia del régimen nazi.
    Augsburgo rebautizó una calle con el nombre de los hermanos Schönert, Brigitte y Günter, asesinados durante el programa de eutanasia nazi, y tachó el nombre anterior, el de un médico que realizó esterilizaciones forzadas. Imagen: Ulf Vogler/dpa/picture alliance

    Huellas del nazismo hasta la actualidad

    Tras la guerra, algunos científicos e instituciones continuaron su trabajo casi sin problemas. Representantes destacados de la medicina nazi, por ejemplo, del Instituto Kaiser Wilhelm, pudieron seguir trabajando en la República Federal de Alemania después de 1945. Los programas de medicina aeronáutica y espacial de la NASA, asimismo, se basaron en la experiencia de personas que también habían obtenido sus conocimientos de los experimentos en campos de concentración, según el historiador médico Prof. Dr. Herwig Czech, de la Universidad Médica de Viena, quien desempeñó un papel clave en la creación de la Comisión Lancet sobre Medicina, Nacionalsocialismo y el Holocausto.

    Sobre todo en la posguerra, algunos de los datos recopilados durante la época del nazismo se adoptaron sin reflexión, en parte, porque rara vez se discutieron las circunstancias de los experimentos o se ocultó su origen. Datos de experimentos con humanos, por ejemplo, sobre la tolerancia al frío, los tratamientos con antibióticos de sulfonamida o los efectos del gas fosgeno, se publicaron en revistas médicas después de la guerra, se citaron y utilizaron repetidamente.

    El fosgeno es un veneno respiratorio utilizado como agente de guerra química durante la Primera Guerra Mundial. «En 1988, investigadores de la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA) propusieron utilizar los resultados de los experimentos con fosgeno de Otto Bickenbach en prisioneros del campo de concentración de Natzweiler-Struthof, como base para nuevos experimentos con animales relacionados con las regulaciones sobre la exposición al fosgeno. Este plan se canceló tras las protestas de un grupo de colegas de la agencia”, declaró a DW la profesora Sabine Hildebrandt, de la Facultad de Medicina de Harvard en Boston.

    Evaluación muy tardía

    Partes de las áreas de genética humana, psiquiatría y antropología médica también se basaron metódicamente en prácticas desarrolladas y aplicadas durante la era nazi. «Hubo un grado relativamente alto de continuidad en los ámbitos de la anatomía y la neuropatología debido a que se crearon grandes colecciones neuropatológicas durante la era nazi, de las que la investigación continuó extrayendo información mucho después de la guerra”, afirmó el profesor Czech.

    El «valor científico” de estas investigaciones inhumanas fue limitado y, según el historiador médico, prácticamente carece de importancia en la medicina intensiva actual.

    Sin embargo, muestras de tejido, preparaciones de órganos o secciones cerebrales de víctimas, siguieron utilizándose décadas después de 1945 en institutos de investigación de habla alemana y con fines docentes. La revisión sistemática y lo entierros a menudo solo tuvieron lugar en las décadas de 1980 y 1990, tras la presión política y social. Un ejemplo bien conocido es la revisión de las colecciones en las distintas sedes de la Sociedad Max Planck, que comenzó recién en el año 1997.

    La anatomista Hildebrandt explicó que «sin embargo, esto no significa que los hallazgos de esta investigación no se hayan incorporado al conocimiento médico general y sigan teniendo influencia, por ejemplo, en los libros de texto de distintas disciplinas médicas”. Y añadió que «la clasificación y la contextualización por sí solos no son suficientes, deben complementarse con el nombre de las víctimas, sus biografías y su sufrimiento”.

    La investigación sobre investigación médica forzada y experimentación con seres humanos se llevaron a cabo no sólo durante el nacionalsocialismo, sino también antes y después en todo el mundo, sobre todo, en contextos coloniales.

    Sin embargo, el debate crítico a menudo ha sido inexistente o inadecuado. «Esa es una de las razones por las que se fundó la Comisión Lancet: la medicina bajo el nacionalsocialismo representa el ejemplo mejor investigado y, hasta la fecha, el más extremo de transgresiones médicas en las condiciones de regímenes injustos”, afirmó Hildebrandt.

    Algunos países, sobre todo, aquellos con historia colonial, están reconociendo esta responsabilidad. Otros, como Japón, que también cometió atrocidades médicas y experimentó con seres humanos, como prisioneros de guerra y la población civil en China, Corea y otros territorios ocupados, aún no lo han hecho.

    (rmr/cp)

     



    Google

    Share. Facebook Twitter Pinterest LinkedIn Tumblr Email
    El copello
    • Facebook
    • X (Twitter)
    • Instagram

    Related Posts

    Usar suplementos de magnesio para dormir está de moda. ¿Sirve realmente?

    marzo 14, 2026

    Científicos descubren células ocultas en el cerebro que pueden frenar el Alzheimer – Noticias

    marzo 10, 2026

    Científicos desarrollarán la primera app para prevenir la migraña

    marzo 4, 2026
    Leave A Reply Cancel Reply

    NOTICIAS
    • DEPORTES
    • ECONOMÍA
    • FINANZAS
    • GOBIERNO
    • LOCAL
    • Política
    • SALUD
    • Tecnología
    • TURISMO
    Facebook X (Twitter) Instagram Telegram
    © 2026 EL Copello. Todos los derechos reservados. | Políticas de Privacidad. / Contactanos.

    Type above and press Enter to search. Press Esc to cancel.