La captura de Nicolás Maduro y su impacto en Telefónica
La sombra de Nicolás Maduro es alargada. O ha sido. Porque tras su captura por parte de Estados Unidos el pasado 3 de enero, los potenciales efectos colaterales subyacentes ya sin su figura en la escena geopolítica empiezan a aflorar. La nueva situación del país iberoamericano, ya bajo una suerte de protectorado del Gobierno de Donald Trump, abre ciertas perspectivas positivas en futuros movimientos, hoy ‘congelados’ para las empresas españolas con intereses en Venezuela, como Repsol, Mapfre o Telefónica.
La venta de la filial venezolana de Telefónica
En concreto, expertos consultados por este periódico apuntan que, a priori, la venta de la filial venezolana de Telefónica, que algunos medios deslizaban podría acelerarse ahora, ya no corre tanta prisa. Más bien, la operación se ve ralentizada por las aún enormes incertidumbres existentes en un futuro a corto plazo. Sin embargo, para la compra de Vodafone España (propiedad del fondo británico Zegona) por parte de Telefónica, que en principio no está bajo el influjo de la conexión Venezuela, la operación de Trump contra Maduro se convierte en viento de cara.
La estrategia de Telefónica en Europa
Según ha podido saber ABC de fuentes financieras y empresariales británicas, la compañía presidida por Marc Murtra mantiene el discurso de remar hacia la consolidación europea del sector de las telecomunicaciones -curiosamente, apoyado esta misma semana por la consejera delegada de Orange, Christel Heidemann-, y poner fin al dogma de cuatro operadores por país y permitir campeones nacionales. Precisamente, en esta línea se enmarcaría la potencial operación de compra de Vodafone España, en manos de Zegona.
El mercado anglosajón y la situación en Venezuela
Las fuentes afirman que para el mundo anglosajón el hecho de que Telefónica siguiera sin poder salir de Venezuela -fuera por la «clara» influencia que ejercía el expresidente José Luis Rodríguez-Zapatero, fuera por la propia situación de la compañía en un país gobernado por Maduro- era un viento en contra para las potenciales negociaciones entre ambas compañías que, hoy, tras el nuevo orden impuesto por Trump en el país iberoamericano se reactivan, «lo que ni mucho menos quiere decir que se vaya a lograr sí o sí».
La venta de Hispam y la estrategia de Telefónica
México, Chile y Venezuela son los tres negocios de los que se pretende deshacer la operadora española, tras haber ahondado ya en el proceso de inversión en los últimos años. La venta de Hispam es algo que ya se inició con José María Álvarez-Pallete en la presidencia, y ahora Murtra pretende culminar. Desprenderse de México y Chile no debería suponer grandes problemas para Telefónica, pero hasta hace una semana, la venta de Venezuela sí que lo era, al menos a nivel administrativo.
La incertidumbre en Venezuela y sus efectos en Telefónica
La captura de Maduro y la toma de control del país por parte de Estados Unidos fuerzan a Telefónica a cambiar el paso. Fuentes del mercado señalan que la empresa de telecomunicaciones tendrá el camino más allanado a medio y largo plazo para salir de Venezuela, pero a corto plazo todo se paraliza. La incertidumbre en la que está sumida el país, a falta de conocer exactamente cómo será el nuevo régimen y la situación económica, suponen un freno en los planes de desinversión. En el entorno de Telefónica tienen claro que en las circunstancias actuales no encontrarán ningún comprador, con lo que ya se piensa más bien a medio y largo plazo. Esto trastoca en cierto modo los planes del grupo ya que antes de la captura de Maduro la intención era intentar vender todo Hispam o al menos tenerlo todo avanzado en 2026.

